lunes, octubre 16, 2006

Falsos paradigmas artísticos de occidente (1ª parte)


La música Hindú

Seguimos en busca de la belleza... No hay nada como viajar para entender realmente la cultura, la historia y los problemas que actualmente azotan a la gente de los países que, normalmente por su lejanía, no nos ocupan más tiempo del que se necesita para ver una noticia en un telediario, esto en el mejor de los casos.

Recientemente tuve la oportunidad de viajar a la India y pude entender varias cosas que la falta de perspectiva no me permitía ver con anterioridad. En primer lugar, entendí que la historia que se nos enseña en los colegios es sólo una parte de la misma, contándolo como un todo a partir del cuál nosotros tenemos sentido. Pues bien, esto no es cierto. La historia del mundo occidental es una (Grecia, Roma y demás civilizaciones que se suceden hasta hoy día) pero se ignora completamente la historia del mundo oriental, que tiene, al igual que la "nuestra", sus lugares, acontecimientos y civilizaciones clave, que explican (al igual que en nuestro caso) la realidad que son hoy día.

El efecto que ello causa hoy, es el estupor e ignorancia al respecto del porqué de muchos de los acontecimientos que ocurren en el mundo oriental en cualquiera de sus versiones (oriente medio, China, India, Japón, etc) puesto que vemos a estas civilizaciones como algo que está "fuera" de la historia "oficial". ¿No sería mejor entender la globalidad de la historia, situar el mundo occidental dentro de ella, y a partir de ahí entender nuestra realidad local? De esto se nos ha privado históricamente y no parece que vaya a cambiar.

Vayamos a la cuestión de la que quería hablar hoy: en el terreno musical pasa exactamente lo mismo. He tenido la suerte de tener una formación musical bastante extensa en terrenos que llamaríamos "clásicos" pero hasta éste término es realmente falso. Es falso, porque la que entendemos como música clásica es sólo tal para un grupo (reducido) de países que durante 300 años tuvieron un esplendor cultural fabuloso. Sin embargo, ¿qué ocurría en países como la India en estos mismos años? Pues la respuesta es que en la India, también han acuñado el término música clásica, pero para un estilo musical, instrumentos y obras totalmente diferentes.

Es cierto que nosotros no conocemos de una forma común hoy día nada de esta música clásica hindú, pero es que ellos tampoco conocen nada de "esa" música clásica del mundo occidental, por lo que son mundos complementarios y no subordinados, por tanto con mayor o menor importancia entre ellos. Esta música clásica hindú tiene varias diferencias curiosas respecto a la occidental y alguna similitud.

Por ejemplo, los intrumentos son diferentes, y aunque hay que reconocer que la variedad de los mismos es mucho menor que en occidente, la magia que transmiten es tal que merece la pena la escucha atenta a instrumentos como la Tablá (percusión), el conocido Sitar (cuerda) o la menos conocida Raunata (cuerda). Las escalas de notas a partir de cuales se construyen las melodías son también diferentes; frente a escala occidental tradicional de siete notas, la escala oriental está compuesta por cinco, lo que le da ese aire tan enigmático a nuestros oidos. Las formas musicales también son distintas y en muchos casos ligadas a elementos religiosos del hinduismo.

Pues bien, puedo deciros que merece mucho la pena y el tiempo descubrir toda esta música clásica hindú. Artistas como Ravi Shankar o Zakir Hussain ya son considerados como clásicos (también se les tilda de clásicos a autores que hoy día están estrenando obras para la orquesta tradicional) y son gente admirada en su país como aquí llo pueden ser un Domingo, Caballé, etc. Además, son artistas que han cruzado fronteras para hacer desde el arte lo que la educación no ha sido capaz: buscar el entendimiento entre la música clásica occidental y la oriental. Hay grabaciones de Yehudi Menuhin con Ravi Shankar realmente maravillosas, y el propio Ravi Shankar ha escrito según las formas tradicionales occidentales, escúchese su "Concierto para Sitar y Orquesta".

Seguiré hablando de mis descubrimientos sobre la música hindú, pero lo importante es que la búsqueda de la belleza está más allá de la historia y de nuestra cultura tradicional occidental. Hay mucho más por descubrir, tan bello, excitante y misterioso que nuestros oídos no han escuchado nunca nada igual. Atreveos.

domingo, octubre 08, 2006

Buscad la belleza...


"Buscad la belleza, que es lo único que merece la pena en este asqueroso mundo"

Todos aquellos que hemos sido impactados profundamente, golpeados por la emoción de una obra de arte, en cualquiera de sus formas, sabemos que son instantes tan emocionantes e inolvidables como fugaces. Por ello, aquél que saborea en alguna ocasión la fuerza de la emoción pura de la obra de arte, aquella que realmente golpea al corazón, se convierte en buscador de nuevas emociones, adicto a la sensación de estar a la deriva del artista que ha conectado con el hilo que va desde sus ojos u oídos, hasta su alma.

Los Conciertos para Piano y Orquesta de Beethoven, las Variaciones Goldberg de Bach, una taranta de Paco de Lucía, Cinema Paradiso de Guissepe Tornatore, cualquier retrato de la extensa colección del National Geographic, el maestro Alfredo Kraus, la Catedral de Sevilla, un soneto de Joaquín Sabina, el desgarro de un actor de teatro desde la primera fila del patio de butacas, la paz en la voz de Caetano Veloso, la melancolía de Astor Piazzola..

Ya no recuerdo cuándo fue el primer momento en que sentí ese escalofrío, pero sí tengo en mi cabeza frescos muchos momentos donde esta emoción se ha repetido, cada vez de forma diferente, y siempre casi asfixiando al corazón.

En este blog contaré, según los vaya viviendo o recordando, momentos artísticos que ha valido la penar vivir, artistas que merece la pena escuchar, obras de teatro, películas, músicas que, según en qué momento de la vida estemos, pueden hacernos sentir precisamente que... "la belleza es lo único que merece la pena en este asqueroso mundo".